Nos encontramos con una historia, en la que un mensajero llega un buen día a la casa de nuestros protagonistas y les trae un misterioso obsequio; cuando lo abren, cuál es su sorpresa, se trata de un pingüino. Asombrados deciden quedárselo como mascota; no obstante, al día siguiente reciben otro, y así sucesivamente uno cada día; sin salir de su asombro su cotidianeidad continúa, pero al final de mes ya tienen treinta pingüinos; y el número sigue y sigue creciendo igual que los días y meses del año se van sucediendo.
Evidentemente la situación se complica en casa, ¿cómo cuidar a tanto pingüino?, ¿cómo alimentarlos?, ¿dónde guardarlos? Sin duda, una terrible e insostenible situación que quizá cambie la noche de fin de año con la llegada del tío Víctor-Emilio…
Se trata de una imaginativa y humorística obra surrealista, que forma parte del universo del nonsense, o literatura del absurdo, que en formato de gran álbum ilustrado, nos presenta dibujos a tres tintas, celeste, negro y un omnipresente naranja de trazo figurativo y expresivo; que combina a la perfección con el diáfano texto y los juegos tipográficos; todo ello al servicio de un objetivo: salvar el Planeta. Muy recomendable y seguro que no os deja indiferentes.